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El carisma legado por María del Refugio a nuestra Congregación, está centrado en Cristo Redentor del hombre, en el Misterio de la Eucaristía, cuyo Reinado hemos de extender para que sea conocido y amado en todo el mundo. El espíritu que anima la misión de la congregación, es la misma experiencia de Dios que tuvo nuestra fundadora, quién descubrió que la Eucaristía, asumida y vivida,  es el primero y más intenso de los medios de evangelización y así lo demostró a través de la educación impartida en los colegios y en las obras que atendemos; se trata de hacer de la Eucaristía una experiencia de encuentro con Cristo, que permita la maduración integral del hombre.

Cristo es el enviado del Padre, es aquel, que se puso a la mesa con los discípulos para servirlos, se hizo acogida, donación, fraternidad, amor hasta el extremo,  se da en  pan y vino como alimento,  redime, salva, hace felices a los hombres y los invita a servir a hacer lo mismo que Él. ( Jn. 13, 15 )

María del Refugio, estaba convencida de que la contemplación del  Misterio de Jesús Sacramentado, nos capacita para educar en amor y  comunión, a niños y jóvenes y en ellos a sus familias; además afirma que el cambio, la liberación surge de la relación personal con el Redentor, haciéndose seres aptos para liberar a otros, por eso promueve la adoración al Santísimo entre los estudiantes, como elemento que les ayude a ser hombres y mujeres de bien, invadidos por el amor del Padre que movió a Jesús a entregar su vida por los otros.

EL Carisma eucarístico mercedario, exige de nosotras dar una educación liberadora, como sello divino, de nuestra misión.  Nuestras obras apostólicas han de ser la “gran casa de familia”, donde Jesús Sacramentado sea el centro (Xabier Pikaza: Vida y Mensaje, pág. 103 ), donde con galas redentoras,  hagamos frente a las múltiples esclavitudes del hombre de hoy, haciendo de nuestros estudiantes agentes de cambio en la sociedad y en la historia.

Carisma es el término  que sirve para indicar  las gracias especiales por las cuales el Espíritu Santo hace aptos y prontos a los hombres para asumir y realizar obras y funciones diversas. Es un impulso de Dios nuestro Padre, que se hace historia en los hombres fieles a su llamado para realizar determinada obra y ahí expresar  de una manera singular, el amor del Padre por la humanidad.

Un carisma congregacional, es un don del Espíritu Santo legado a una familia religiosa por medio de su fundador(a), que distingue y marca con un sello divino todo su ser y quehacer, siendo memoria del amor de Dios en el mundo, en la historia, en la sociedad.

Un carisma congregacional, es también aquel que podemos definir como: forma especial del seguimiento de Cristo, bajo la experiencia del fundador(a), para transformar la historia, transfigurar su Iglesia y encarnarse.

María del Refugio fue parte de la aristocracia en San Miguel de Allende, recibió en su hogar una esmerada formación religiosa, que la llevó desde niña a la práctica de obras de caridad,  al amor a Jesús Eucaristía y a estregarse al servicio de sus semejantes, como persona profundamente cristiana.

Después de su viudez y la muerte de su pequeño hijo, en la primera semana de marzo de 1896, participa en los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola, dirigidos por Fray José Sánchez Primo (sacerdote franciscano) donde siente muy fuerte el llamado a la conversión. En esos ejercicios decide renunciar a todo lo que le impide seguir a Jesús Sacramentado  y le consagra para siempre su vida,  se ocupa en realizar obras  de misericordia: visita a los enfermos, a los encarcelados, da vestido y alimento a los más pobres, da instrucción religiosa preparando niños para recibir el Sacramento de la Eucaristía y asistir a los moribundos; todo lo hace  con un gran amor a Jesús Sacramentado y el deseo de agradarle en todo, ejercitando heroicamente la caridad evangélica, como respuesta al amor de Dios en su vida. A través del anuncio del Evangelio en la catequesis, llega a la conclusión de que la salvación de la niñez y juventud, es uno de los intereses del Corazón de Jesús y que se le confía a ella, para lo cual debe trabajar con el buen ejemplo, con la palabra y con la oración.

Al estar orando a los pies del altar de la Virgen de Guadalupe en la Catedral de Morelia, siente la inspiración de fundar una congregación y así durante la fiesta de la Encarnación,  25 de marzo de 1910, lleva a cabo lo que Dios le pide, no sin antes pasar por varias vicisitudes. El 16 de abril abre las puertas del primer colegio del Santísimo Sacramento para formar personas eucarísticas, que llegue a trasformar la sociedad y descubran que en el centro de todas la ciencias esta Dios.

¿Por qué el 25 de marzo, toma María del Refugio como fecha de la fundación del Apostolado Eucarístico? Ese 25 de marzo de 1910, coincide con la fiesta de la Encarnación del Verbo y el viernes de la Pasión del Señor, (Viernes Santo) día simbólico del misterio de Cristo concebido y crucificado, nacido para morir y para hacernos renacer  en un mundo nuevo. Es día de la doble redención de la humanidad. (George Herbert Foulkes, Opúsculo: ¿Por qué el 25 de marzo?, pág,  48 segundo párrafo)

Esa coincidencia de celebraciones, reaviva la espiritualidad y carisma eucarístico mercedario, esas dos celebraciones en la fecha de la fundación, se entiende como un Kairós:el tiempo de Dios, conversión y crecimiento.

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